Golpes atrapados en el tiempo

domingo, 29 de junio de 2008

Rastrero... Es todo tan rastrero...
Las palabras que nunca recibí, el cariño que deje escapar, las canciones que una vez creí comprender.. No fueron más que basura amontonada a las puertas de mi corazón, que yo deje entrar sin reciclar primero.
Me duele, si, quizás porque lo único de ti que creí tener al menos una vez resulto ser para otras. Me conformé con tus palabras ya que no pude tener tus besos; consolé mi alma con tu voz que nunca entonó en mi honor. Vencí tantos demonios para finalmente acabar construyéndome un castillo en los infiernos de tu falsa pasión.
Nunca fui suficiente para ti...
Nunca fui nada más que el premio de consolación mientras probabas fortuna de corazón en corazón. Un juguete perpetuo, cosido y recosido con jirones de ingenuidad, al que te esforzabas en mantener contento durante el día para amontonarlo y esconderlo tras las pelusas de tu arcón al caer la noche.
¿De verdad merecía la pena tanto esfuerzo por tener algo con lo que entretenerte al volver a casa?

Ojalá, aunque no creyeses que me lo merecía, hubieses pensado por un segundo en mí.
Ojalá que nunca te traten como me has tratado a mi.
Ojalá me hubieses amado solo la mitad de lo que yo te amé a ti.
Ojalá no fuese ya tan tarde para rectificar.
Ojalá...

Partiendo de cero

viernes, 27 de junio de 2008


En paz al fin con mi pasado, abrasado y purificado por las llamas de la noche mas corta del año, miro hacia adelante y comienzo un nuevo camino. Ni mejor ni peor que el que hasta hace poco me negué a abandonar, pero con la notable diferencia de que ahora ya cada uno de mis pasos no conducen hacia ti.


SuSuRRoS aL aiRe

[[ Me dejé llevar por ti. Por la pasión de tus ojos, la sensualidad de tu cintura y esos cantos de sirena que entonaste sin palabras.
Imaginé una hora infinita de complicidad y risas entre gemidos de deseo. Descubrí sobre tus labios el sabor de la noche explotando mis sentidos, drogándome de la locura que proporciona tu sensación de libertad.
Atrapada en tu compás yo también me sentí libre, capaz de sucumbir a tu placer hipnótico y desafiante.
Quise seguir tus huellas más allá de los rincones que cubren las sombras, allí donde renace el sentido bohemio y seductor de las estrellas. Un paso tras otro me precipitaste al vació sin siquiera preguntar antes de entrar.
Me olvide por completo del cómo, el dónde, el cuándo y sobre todo el por qué. Todo careció de sentido y era eso el sentido en si mismo de lo poco que cabía en esa habitación. Entre tu y yo sobraba el aire, y el espacio quiso definirse como la distancia que nos separaba un beso tras otro.
Por un segundo no deseé nada mas que lo que me ofrecías, néctares de ensueño con sabor a tequila y sal... ]]