Canciones para el tiempo y la distancia

miércoles, 1 de abril de 2009

¿Sabes lo que busco? Lo suponía, no tienes ni idea… Te busco a ti, te quiero aquí, consolando las caricias que se escapan sin freno, poniendo el punto y seguido a esta canción.

Pa pa rarara, pa pa rarara… (8)

¿Me oyes? ¿Te atreves a oírme? Estoy afónica de gritar mientras tú sigues fingiendo sordera. Locura pasajera que ignora el paso de mi sombra tras de ti.

I’m sorry, so sorry… (8)

¿Lo siento? Más bien, ¿qué siento? Sentir es algo tremendamente complejo. Si alguien me hubiese contado este cuento ayer habría sufrido un paro cardiaco de la risa. Finalmente ese “ja ja ja “ acaba de apuñalarme por la espalda, atravesando mi corazón.

Y aunque a veces vuele bajo, cojo altura si te veo… (8)

¿Me ves? o ¿estas tan ciego que ya no ves nada? Tengo las manos dormidas de intentar abrirte en vano los ojos. ¡Estoy aquí! ¡Mírame!

Noté lleno de arena el corazón y vi que hago canciones para ti… (8)

¿Para ti? Si, hago canciones para ti.






1 comentarios:

Legan dijo...

Legan esta, solo qe ya no me escondo detras de el, ahora lo dejo hacer su vida, ahora solo qedo yo...y me encanta.

No busqes el amor, porqe si lo encuentras se ira la magia...


SuSuRRoS aL aiRe

[[ Me dejé llevar por ti. Por la pasión de tus ojos, la sensualidad de tu cintura y esos cantos de sirena que entonaste sin palabras.
Imaginé una hora infinita de complicidad y risas entre gemidos de deseo. Descubrí sobre tus labios el sabor de la noche explotando mis sentidos, drogándome de la locura que proporciona tu sensación de libertad.
Atrapada en tu compás yo también me sentí libre, capaz de sucumbir a tu placer hipnótico y desafiante.
Quise seguir tus huellas más allá de los rincones que cubren las sombras, allí donde renace el sentido bohemio y seductor de las estrellas. Un paso tras otro me precipitaste al vació sin siquiera preguntar antes de entrar.
Me olvide por completo del cómo, el dónde, el cuándo y sobre todo el por qué. Todo careció de sentido y era eso el sentido en si mismo de lo poco que cabía en esa habitación. Entre tu y yo sobraba el aire, y el espacio quiso definirse como la distancia que nos separaba un beso tras otro.
Por un segundo no deseé nada mas que lo que me ofrecías, néctares de ensueño con sabor a tequila y sal... ]]