Otra noche sobre mi

jueves, 21 de agosto de 2008


Las cosas importantes tienen luz propia...

Mirando al cielo me pregunté ¿en qué modo brillaran las estrellas cuando no las miro? Y pensé en pedirle a alguien que las observase por mi y me lo describiese.
Luego dudé ¿cómo brillarán cuando nadie las mira? ¿brillan también? Entonces comprendí que nada resplandece sino es para ser observado y que todo aquello que hace el esfuerzo de alumbrarnos se merece al menos que nos paremos a mirar. Recordé el modo en el que me alumbra tu sonrisa cuando me veo a oscuras, completamente ciega, y sentí arder una llamarada dentro de mí. Llevé mis dedos hasta mis labios y palpé esa cara estúpida que me acompaña a veces... No podía parar de sonreír.


¿Existe el vacío?

Me levanté de la cama para beber un poco de agua pero lo botella estaba vacía. No recordaba haberla bebido entera pero de repente no quedaba ni gota en su interior. Puede que simplemente se evaporase dentro de mi sin darme cuenta, igual que el hipo que no se va hasta que te olvidas de que lo tienes. Medité sobre todas las cosas que se esfuman al tocar mi cuerpo, caricias perdidas, besos de humo, palabras al aire... ¿Acaso no se queda el corazón también vacío a veces? Se me ocurrió quitarme la camiseta, llamar a la puerta de mi pecho y mirar mi corazón, pero curiosamente estaba a rebosar.
Así que deduje que lo que se vacía se llena, que la ausencia de sentimientos es tan solo pasajera y que en la
botella sin agua al menos quedaba aire del que respirar.


Al olvido invitas tú...

Hoy casi no pensé en ti. El día concluye con la farsa del olvido provocada hacía mi misma con respecto a tu ser.
Y de repente, sin imaginarlo ni quererlo, suena una canción que un día prometimos que solo sería nuestra. Una y otra vez se apodera de la habitación el sonido que creí ya enmudecido por falta de oídos que le prestasen atención. La angustia y la impotencia abren camino a los recuerdos que cosimos una vez en algún telar de no se donde...
No importa, tengo fe, no se en qué o en quién pero la tengo.


Así que regreso al lugar de donde vine al empezar a escribir, a ver brillar las estrellas que brillan, apoyada en mi almohada, llenando el espacio ahora vacío de suplicas y rezos, mojando las sabanas de palabras con sabor a sal amarga de esperanza y gritando en silencio que sigo aquí, pase lo que pase.

...until the end of time......until my dying day...


SuSuRRoS aL aiRe

[[ Me dejé llevar por ti. Por la pasión de tus ojos, la sensualidad de tu cintura y esos cantos de sirena que entonaste sin palabras.
Imaginé una hora infinita de complicidad y risas entre gemidos de deseo. Descubrí sobre tus labios el sabor de la noche explotando mis sentidos, drogándome de la locura que proporciona tu sensación de libertad.
Atrapada en tu compás yo también me sentí libre, capaz de sucumbir a tu placer hipnótico y desafiante.
Quise seguir tus huellas más allá de los rincones que cubren las sombras, allí donde renace el sentido bohemio y seductor de las estrellas. Un paso tras otro me precipitaste al vació sin siquiera preguntar antes de entrar.
Me olvide por completo del cómo, el dónde, el cuándo y sobre todo el por qué. Todo careció de sentido y era eso el sentido en si mismo de lo poco que cabía en esa habitación. Entre tu y yo sobraba el aire, y el espacio quiso definirse como la distancia que nos separaba un beso tras otro.
Por un segundo no deseé nada mas que lo que me ofrecías, néctares de ensueño con sabor a tequila y sal... ]]