Superior a mi

martes, 1 de julio de 2008


Azul sobre gris, negro sobre rosa y un fondo amarillo que me invita a sonreír. No veo mas que reflejos difumados acompasando los giros de la peonza en la que voy subida, girando sin rumbo ni frenos una vez más.
De nuevo me sorprendo así, recostada en tu regazo, coleccionando un amasijo de ensoñaciones y sentimientos que tienden a florecer cada vez que me invade el olor de tu pelo.
¿Qué puedo hacer? ¿Huyo de ti? ¿Me escondo bajo las sabanas? ¿Finjo seguir dormida o de un salto me aparto de la tentación que me provoca tu piel?
Tu piel... Imantada de deseo opuesto al mío me atrae con una fuerza sobrehumana, casi celestial.
Se esta tan bien así que me dejo llevar. Las cuatro paredes que conforman nuestra habitación ahogan el poco aire ardiente que nos toca respirar y sin embargo yo sigo buscando calor en tu pecho para abrigar mi desvalido corazón; el mismo que tu castraste, despellejaste y desangraste a base de golpes poco tiempo atrás.
Se quien eres en todo momento, se que solo me haces daño, que no te preocupo sino es cuando me tienes al lado ya que me olvidas con la facilidad que se olvidan las canciones que a nadie importaron.
Pensé en perder la cabeza, en rendirme a ti una vez mas, una de tantas en las que jugaste conmigo y yo me deje ganar... Abría sido tan feliz fracasando de nuevo...




[[Hoy fue la primera vez que mis labios huyeron de un beso de los tuyos, pero me dolió más que una bofetada।]]



...¿Quién puede cambiar el pasado?

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SuSuRRoS aL aiRe

[[ Me dejé llevar por ti. Por la pasión de tus ojos, la sensualidad de tu cintura y esos cantos de sirena que entonaste sin palabras.
Imaginé una hora infinita de complicidad y risas entre gemidos de deseo. Descubrí sobre tus labios el sabor de la noche explotando mis sentidos, drogándome de la locura que proporciona tu sensación de libertad.
Atrapada en tu compás yo también me sentí libre, capaz de sucumbir a tu placer hipnótico y desafiante.
Quise seguir tus huellas más allá de los rincones que cubren las sombras, allí donde renace el sentido bohemio y seductor de las estrellas. Un paso tras otro me precipitaste al vació sin siquiera preguntar antes de entrar.
Me olvide por completo del cómo, el dónde, el cuándo y sobre todo el por qué. Todo careció de sentido y era eso el sentido en si mismo de lo poco que cabía en esa habitación. Entre tu y yo sobraba el aire, y el espacio quiso definirse como la distancia que nos separaba un beso tras otro.
Por un segundo no deseé nada mas que lo que me ofrecías, néctares de ensueño con sabor a tequila y sal... ]]