Esta mañana me he levantado decidida a creer de nuevo en el amor. Se que no va a ser fácil, que el camino que he trazado solo arrastra sufrimiento tras mis huellas, pero hoy tengo Fé.
Los pasos que me alejaron una vez de los inicios de mi inocencia acabaron guiándome por tu mundo, privándome de todo lo que yo creía casto, puro y cierto. Mal crecí a causa de tu daño, de las flechas envenenadas de un cupido con nombre y apellidos. Salteé los golpes que me lanzabas con tanta gracia y disimulo que tan solo me diste de lleno cuando yo te lo permití. Lastima que el exceso de dolor reventase lo poco que de mi quedaba y casi todo lo que de ti creí tener alguna vez...
Ahora estoy dispuesta a retomar esos mismos pasos. Seguiré caminando donde lo dejé, desempolvando los jirones desgarrados del motor de mi pecho, arrastrándome de rodillas si hace falta hasta superar la cuesta arriba en la que se a convertido mi día a día. Un poco mas y después otro intento. Si me es irremediable arrastrar mi cara por el suelo cuando crea desfallecer, al menos nunca agacharé la mirada.
No tengo motivos por los que avergonzarme.
Te di todo de mí, jamás te mentí. Me esforcé en que tuvieses solo lo que te apetecía en cada momento, ignorando los aullidos de mi alma que suplicaban una mísera caricia de auxilio, a cambio de tu plena felicidad. Finalmente me has hecho saber que nunca lo conseguí, pero al menos creo que puedo sentirme orgullosa ya que a pesar de comprender mi ridículo ante el mundo no desfallecí en mi intento por hacerte la persona más feliz del universo.
Sí, me llamaron estúpida, ¿qué mas da? Al menos fui consecuente con el amor que sentía por ti.
Es esa misma franqueza con mis sentimientos la que ahora pienso utilizar como miguitas de pan, guiándome de vuelta a casa. De vuelta a los orígenes, a mi misma, a mi inocencia nuevamente inquebrantable.
Cerraré con disposición este circulo de mi vida y me encontraré de nuevo entre las paredes de mi habitación, mirando al mundo a través de mi ventana desde arriba, en un nivel superior.
No seré una más. No me transformare en uno de tantos malos bichos que cabalgan acelerados por las callejuelas de este planeta, dispuestos a devorar al mas allegado con tal de ascender en el ranking de su propia egolatría.
El sufrimiento humano es un mísero precio a pagar a cambio de los disfrutes que me rodean. Sé que si soporto todo lo que me venga encima, si mis piernas aguantan el peso hasta el anochecer, mañana cuando amanezca el cansancio se habrá disipado y me permitirá volver a ver de nuevo un sol brillante. Una estrella iluminada tan solo para aquellos que nos permitimos a nosotros mismos mirar hacia arriba y sentirnos volar por la emoción y la curiosidad que provoca el misterio de lo que deparará el futuro que nos mira fijamente.
Y, como un niño que aprende a andar, sentirme libre en cada despertar.

Los pasos que me alejaron una vez de los inicios de mi inocencia acabaron guiándome por tu mundo, privándome de todo lo que yo creía casto, puro y cierto. Mal crecí a causa de tu daño, de las flechas envenenadas de un cupido con nombre y apellidos. Salteé los golpes que me lanzabas con tanta gracia y disimulo que tan solo me diste de lleno cuando yo te lo permití. Lastima que el exceso de dolor reventase lo poco que de mi quedaba y casi todo lo que de ti creí tener alguna vez...
Ahora estoy dispuesta a retomar esos mismos pasos. Seguiré caminando donde lo dejé, desempolvando los jirones desgarrados del motor de mi pecho, arrastrándome de rodillas si hace falta hasta superar la cuesta arriba en la que se a convertido mi día a día. Un poco mas y después otro intento. Si me es irremediable arrastrar mi cara por el suelo cuando crea desfallecer, al menos nunca agacharé la mirada.
No tengo motivos por los que avergonzarme.
Te di todo de mí, jamás te mentí. Me esforcé en que tuvieses solo lo que te apetecía en cada momento, ignorando los aullidos de mi alma que suplicaban una mísera caricia de auxilio, a cambio de tu plena felicidad. Finalmente me has hecho saber que nunca lo conseguí, pero al menos creo que puedo sentirme orgullosa ya que a pesar de comprender mi ridículo ante el mundo no desfallecí en mi intento por hacerte la persona más feliz del universo.
Sí, me llamaron estúpida, ¿qué mas da? Al menos fui consecuente con el amor que sentía por ti.
Es esa misma franqueza con mis sentimientos la que ahora pienso utilizar como miguitas de pan, guiándome de vuelta a casa. De vuelta a los orígenes, a mi misma, a mi inocencia nuevamente inquebrantable.
Cerraré con disposición este circulo de mi vida y me encontraré de nuevo entre las paredes de mi habitación, mirando al mundo a través de mi ventana desde arriba, en un nivel superior.
No seré una más. No me transformare en uno de tantos malos bichos que cabalgan acelerados por las callejuelas de este planeta, dispuestos a devorar al mas allegado con tal de ascender en el ranking de su propia egolatría.
El sufrimiento humano es un mísero precio a pagar a cambio de los disfrutes que me rodean. Sé que si soporto todo lo que me venga encima, si mis piernas aguantan el peso hasta el anochecer, mañana cuando amanezca el cansancio se habrá disipado y me permitirá volver a ver de nuevo un sol brillante. Una estrella iluminada tan solo para aquellos que nos permitimos a nosotros mismos mirar hacia arriba y sentirnos volar por la emoción y la curiosidad que provoca el misterio de lo que deparará el futuro que nos mira fijamente.
Y, como un niño que aprende a andar, sentirme libre en cada despertar.

Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.
Nunca persequí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse...
Nunca perseguí la gloria.
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...
Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
Golpe a golpe, verso a verso...
Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
Golpe a golpe, verso a verso...
Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
Golpe a golpe, verso a verso.
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.
Nunca persequí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse...
Nunca perseguí la gloria.
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...
Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
Golpe a golpe, verso a verso...
Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
Golpe a golpe, verso a verso...
Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
Golpe a golpe, verso a verso.
Caminante no hay camino - Antonio Machado

2 comentarios:
xQ escribes tan bien????? :D
Bueno pues por lo que he podido comprobar las dos estamos en una situacion algo parecida.
Sabes? Tarde o temprano todo el mundo recibe lo que se merece. Esa persona que te ha hecho daño tendra lo que se merece,y tu...tu tendras a tu lado a una persona especial en todos los sentidos,te hara sentir unica,y ahi es donde te
daras cuenta que todo eso ha sido cosa del destino(si,ese cabroncete que a veces juega con nuestras vidas sin importarle la repercusion que tenga),que todo tenia que ocurrir asi,1º sufrir y luego disfrutar,ser feliz...
Ademas que la vida son dos dias y hay que disfrutarlos al maximo( yo mucho hablar pero luego no me aplico el cuento :P).
Pues bueno vecinita que ya sabes animo!!! A ver si nos vemos en algun concierto(espero que si :P) y me traes mi kit kat :P Bueno con
verte me conformo asi que...si se te olvida el kit kat no pasa nada jajajajaja.
Un beso (K)
Qué hermoso está tu blog... refleja mucho lo que piensas. No te preocupes por las palabras ajenas. El mundo está hecho de puras incomprensiones.
Pero más allá de lo superfluo, existe la posibilidad de admirar las almas nobles. No busques afuera lo que llevas dentro.
Gracias por tu visita. Un abrazo,
Marlén
Publicar un comentario